¿Tenés un minuto para hacer un ejercicio muy corto?
Cerrá los ojos e imaginá algo bueno que realmente deseás que se haga realidad.
Pedíselo a Hashem. Visualizalo. Sentilo.
¡Amén, que así sea!
¿Sabías que hay un Shabat al año en el que Hashem nos brinda una oportunidad especial de contemplar el cumplimiento del anhelo más profundo de cada judío?
Ese Shabat es Shabat Jazón.
Según enseñan nuestros Sabios, en este Shabat cada alma del pueblo de Israel contempla el Tercer Beit Hamikdash. Esta visión tiene el propósito de despertar nuevamente en nosotros el deseo, la expectativa y el anhelo por el cumplimiento de la profecía: ¡Hiné ze Mashíaj ba! (“¡He aquí que el Mashíaj viene!”).
El Rebe de Lubavitch, líder de nuestra generación, repitió durante más de cuarenta años que somos la última generación del exilio y la primera generación de la Redención.
Un profeta nunca se equivoca.
Estamos más cerca que nunca.
Por eso, este Shabat abrí tu corazón. Contemplá el Beit Hamikdash. Rezá por él. Pedí de verdad que llegue ese momento.
Porque cuando venga el Mashíaj, no habrá más hambre, ni guerras, ni enfermedades, ni epidemias. Habrá únicamente bien, paz, alegría y una felicidad verdadera. No faltará absolutamente nada.
¿Quién no querría que esos días lleguen de una vez?
¡Vení a contemplar esa visión!
¡Vení a rezar por ella!
Créditos al autor.


















