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Plegaria para los hijos en Iom Kipur

La noche del 4 de octubre del 2022 - 9 de tishrei del 5783. es muy especial en el calendario judío: Iom Kipur. No hablaremos de halajot, porque seguramente cada uno de nosotros disipó sus dudas con su Rab.
Tan sólo queremos recordarles, desde este humilde lugar, una bella costumbre.
Antes de ir al Bet Hakeneset, se debe bendecir a nuestros hijos, ya que las puertas del Cielo se abren.
Colocamos la  mano sobre la cabeza de nuestro hijo/a  y diremos:
Nota: Hacer click sobre la imagen y le enviará a una sub página con letras más grandes.
Es bueno al terminar la bendición decirles unas palabras de Musar (Ética y Moral) a los hijos, instruyéndolos para que vayan siempre por el camino de la Torá.
Quiera D”s que nuestras tefilot sean escuchadas y pronto tengamos el mérito de ver la llegada del Mashiaj.

 

Para leer y reflexionar: Festejo de casamiento y divorcio

En la ciudad de Sidón. había una mujer que estaba casada hace más de diez años y no tenía hijos. Fue a Rabi Simón ben Yojai, junto con su marido, para que éste les diera el divorcio. 
Entonces Rabi Simón les habló así:"Yo les afirmo bajo juramento, que como ustedes ofrecieron una gran fiesta cuando se casaron, deben orga­nizar una gran comida al divorciarse".
Con esta decisión se fueron de la casa del Rabí y organizaron una gran comida. Durante la comida, la mujer le dio al hombre mucho vino para tomar, de manera tal que su corazón se puso muy alegre y contento, y le dijo a ella: "Hija mía, llévate contigo lo que te gusta más de nuestra casa, y llévatelo a la casa de tus padres". ¿Qué hizo ella? Cuando él estaba profundamente dormido, llamó a sus sirvientes y sirvientas y les dijo: "Lleven a mi marido junto con su cama a la casa de mis padres". Es lo que hicieron ellos.
Hacia medianoche, despertó el hombre y como ya no estaba ebrio, le preguntó a su mujer: - "¿Hija mía. dónde estoy?" "En la casa de mis padres" - le contestó ella. Y cuando le preguntó, cómo había llegado allí, ella le contestó: --"Tú me dijiste durante la comida de la noche que puedo llevarme a la casa de mis padres lo que más me guste. Para mí no hay nada mejor en el mundo que tú".
Cuando volvieron una vez más donde Rabí Simón y le contaron todo, éste rezó con ellos a D"s, y D"s escuchó su oración y les bendijo con muchos hijos.
Fuente: Veghazi



 

Para leer y reflexionar: El triunfo de la compasión



Abba Tajna era venerado como un hombre piadoso y casi santo, porque observaba con mucha exactitud todas las prescripciones y leyes religiosas.
Una vez, en las horas de la tarde, antes del Shabat, volvió del bosque a la casa, con un atado de leña encima de sus hombros. En la calle se encontró con un anciano casi inconsciente, con el cuerpo lleno de heridas. Se acercó más al pobre viejo y éste le habló casi llorando:
"¡Ay. por favor!, no me dejes morir acá en la calle. Por favor, ¡llévame a mi casa!"
Tajna, desconcertado, pensó así: "¡Oh! ¡Pobre de mí! ¿Qué voy a hacer? Si llevo a este hombre, entonces tengo que dejar mi leña aquí, y es éste el único medio con el cual puedo mantener a mi familia. Y si llevo la leña, después ya será muy tarde y yo vulneraría la santidad del Shabat. Y si dejo aquí a este hombre, tengo yo la responsabilidad por su muerte."
En esta lucha de sus pensamientos, venció la misericordia. El hombre piadoso llevó al anciano a la ciudad y después, volvió para buscar su leña. Al entrar en la ciudad con el atado de leña encima de sus hombros, el sol ya estaba por ponerse. Todos los que lo veían, estaban extrañados: ¿Es éste el hombre conocido como el más piadoso? El trabaja y lleva carga en la hora del Shabat. Pero Tajna, callado, siguió su camino. Y ... ¡Qué milagro! El sol volvió a brillar con todo su esplendor, como si la hora no hubiera avanzado en este día, y dispersó la sospecha de todos los mirones.
Fuente: Veghazi