Comentando la perashá: Behar

EL SHABAT ES EL FUNDAMENTO DE LA EMUNÁ (FE)

Dice la Perashá de la semana: "(Después de seis años de trabajo,) y descansará la tierra (el séptimo año de la Shemitá, siendo año de) Shabat para Hshem". Las palabras "...para Hashem", Rash"í las interpreta: "en Nombre de Hshem, como en el primer Shabat de la Creación."
El cumplimiento de la Mítzvá en Shabat nos indica que Hshem creó el universo en seis días y en el séptimo cesó. Esta primera semana de la Creación, en la que Hshem hizo que el Shabat reciba todo lo que se realizó en los seis días anteriores, se repite toda la vida: la persona obtiene su sustento, merced al producto del trabajo efectuado durante los primeros seis días de la semana.
En Shabat, día asignado para el cese de actividades materiales e intensificación de las actividades espirituales, nada agregará la persona por sí misma, a los bienes terrenales que le fueron asignados.
El Shabat infunde en nuestros corazones la convicción de que el hombre no obtendrá más de lo que ha sido fijado para él de antemano. De la misma manera, la tierra no producirá más de lo que Hshem dispuso a lo largo de seis años, y de ahí nos alimentaremos durante ese lapso, y para el año siguiente: el séptimo.
Y eso es lo que comentó Rash"í con las palabras: "en Nombre de Hshem". Pues esta Mitzvá, principalmente, nos fue dada para que estemos persuadidos de que sólo de Hshem depende el sustento de la persona según Él lo determine. Y no podría nadie cambiar para su propio beneficio lo que ya ha sido fijado.
                                                                       
                                                                    (Táam Vadáat - Behar)