Para leer en la mesa de shabat: Pecados contra el eterno y los seres humanos

Los pecados contra e Eterno, si se arrepiente, le son perdonadsos, pero los pecados contra el prójimo, el Eterno no perdona, salvo que pida perdón al que dañó.
Rabí Iosí Hacohen dió un ejemplo al respecto:"Una persona pidió un préstamo a otra y juró por la vida del rey, en su misma presencia, que lo devolvería en una fecha establecida. Cuando llegó dicha fecha y como no podía devolver el préstamos, corrió a ver al rey le pidió misericordia.
El rey le respondió: "Te perdono el haber jurado por mi vida, pero en cuanto a la deuda, tienes que arreglarte con el damnificado"
Fuente: Tratado Rosh Hashana, 17.