Para leer en la mesa de shabat: Pagar a tiempo

Una vez, cuando Rav Zusha era muy pobre, junto centavo a centavo su dinero, para alegrar a su esposa comprándole un vestido.
Cuando tuvo la cantidad necesaria, se la entregó a su esposa para que se fuera a lo del sastre que se lo tejería. 
El sastre que también era pobre, y que estaba por casar a una hija, trabajo arduamente durante más de una semana hasta que finalmente se lo pudo entregar.
Cuando llegó la esposa de Rav Zusha a lo del sastre, observó que aquel hombre estaba sumamente apenado. Al preguntarle por el motivo de su tristeza, le contó que cuando se estaba ocupando de hacerle su vestido, entro su futuro suegro pensando que seguro era el vestido de bodas del casamiento de su hija. Cuando le dije que no era, y que se lo iba a dar a la esposa de Rav Zusha, se enojo mucho a tal punto que amenazo con anular el casamiento. 
Al escuchar la esposa de Rav Zusha lo sucedido, decidió regalarle su vestido a la hija del sastre, para que ésta lo usara para su casamiento. Cuando regreso a su casa y le contó a su marido que había regalado su vestido, su marido le preguntó si le pagó al sastre por el trabajo que había realizado. Ella sorprendida le dijo: ¿Pagarle por su trabajo? ¡Si todo el vestido se lo regale! Le dijo entonces su esposo:¿Qué tiene que ver que se lo diste de regalo con el pago de su salario por haberlo hecho? Él trabajó durante más de una semana esperando recibir el pago para poder alimentar a sus hijos hambrientos. ¿Es que acaso por habérselo dado de regalo para su hija, estás exonerada de pagarle por el trabajo realizado? Inmediatamente se dirigió la esposa de Rav Zusha a lo del sastre, y le pagó por el tiempo de su trabajo …
Fuente: Cuentos Judíos Inspiradores. Masua.