Para leer en la mesa de shabat: Un mundo inverso.

Un conocido Rabino visitó una vez una sinagoga donde rezaban personas “modernas”. Observo el Rabino que besaban a la Torá estirando sus dedos. Luego, al venderse las “aliot” para decir la bendición de la Torá, observo que la gente donaba sumas verdaderamente respetables. Luego de la Tefila, escucho decir al Gabai que eran muy pocas las personas que verdaderamente pagaban lo que prometían. El Rav se dirigió al Gabai y le dijo: He visto un mundo inverso, a la Torá la besan con la mano, mientras que la tzdaká la dan únicamente con su boca. Sería mejor que a la Torá la besen con su boca, y que la tzdaká salga verdaderamente de sus manos …
Fuente: Cuentos judíos inspiradores. Mashua, judaísmo e Israel.