Puede la envidia ser mortal???

Nos escriben desde Kenes Lashón para traernos estas palabras extraídas de "Tob lajasot baHashem"
Dudi llega a su trabajo con su coche viejo, Subaru de los años 80 y estaciona.
Él baja y se queda observando el coche, antiguo compañero y fiel servidor desde hace 30 años.
De repente llega su compañero Dani iluminándolo con las luces de su coche, dejándolo sin visión.
El amigo apaga las luces y Dudi ve un Mazda, cero kilómetro, a estrenar, modelo CX5 - 2016.
¡Buen día! Lo saludó -Dani, me merezco un Mazal tob, compré un coche nuevo!
A partir de ese momento el día Dudi se hizo negro. Un sentimiento de celos invadió su corazón y una gran cantidad de pensamientos pasaron por su mente.
-De donde sacó tanto dinero? -A mí también me gustaría tener un coche igual! -Hace tiempo que quiero cambiar mi auto y mi esposa se queja del ruido que hace.
Por la tarde, al volver a casa, ya no podía mirar a su Subaru con la misma felicidad que antes.
Por la mañana, no fue a trabajar y tomó una decisión: - Voy a comprar un coche mejor que el Dudi, un Toyota Land Cruiser 2016, cualquiera que sea el costo.
Pidió préstamos a los bancos, amigos y familiares y compró el coche.
Después de dos días chocó el coche, se salvó de milagro y salió ileso, más el coche quedó muy dañado.
Resultado: Se quedó sin coche y con muchas cuentas que pagar.
Está escrito en Pirkei Avot 4; 21: Rabí Elazar Hay Capar dijo: “La envidia, el deseo apasionado y la búsqueda de honores saca al hombre de este mundo”
"Dijo el tzadik " Baal Haigrá". Se sabe que toda la Torá está incluida en los Diez Mandamientos.
 El último mandamiento es ''Lo tajmod ''. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su burro, ni cosa alguna de tu prójimo.
Si tu amigo sube en la vida y tiene éxito, tienes que saber que es del Shamaim, por decreto divino y si no lo tienes tú es porque Hashem cree que esto es lo mejor para ti en este momento.
Concluye el tzadik: Para que envidiar la suerte de los otros?
Se cuenta una fábula sobre un toro que quería ser un águila y así volar libremente en el cielo.
Se subió a la montaña y al llegar a la cima se liberó para volar.
Resultado: terminó cayendo y todo destrozado. Hashem dió alas al águila para volar y los cuernos al toro para defenderse.
Cada uno tiene los elementos que necesita para cumplir su misión. La envidia afecta a la salud, trae depresión, presión arterial alta y más cosas.
Feliz es aquel que confía en Hashem y se contenta con lo que Él ha decretado que tiene que tener. Pedir, podemos y debemos pedir todo lo que necesitamos, Más, no basándonos en lo que otros tienen.