CÓDIGO 40: ELAZAR BEN DORDAYA - NUNCA ES TARDE

ARCHIVO PERSONAL:
Año: Vivió hace mas de 1800 años, en el tiempo de los Tanaim

APRENDIZAJE APLICADO EN LA ACTUALIDAD:

Elazar ben Dordaya pecó de formas terriblemente inmorales. Un día, una mujer le recalcó que él nunca podría redimirse a sí mismo, que había caído tan bajo que sería imposible para él salir de su desastre espiritual. Sus palabras le afectaron, se dio cuenta de que había desperdiciado su vida. Él le rogó al sol y a la luna por ayuda, a los cielos y a la tierra, a las montañas y a las colinas. Pero solamente hubo silencio ensordecedor.
Elazar ben Dordaya estaba intentando decir: “Es por mi mala suerte, las constelaciones en el cielo me han guiado y me han llevado por el mal camino. Mis padres nunca me dieron la base correcta. Es la culpa de los cielos y la tierra, el ambiente en el que crecí. Mis características son heredadas, mi naturaleza es difícil y mi casa no me enseñó nada. Todo esto me ha llevado a tomar malas decisiones en mi vida. No me culpen a mí”.
Finalmente, Elazar ben Dordaya entendió que era tiempo de dejar de buscar otras vías de escape. Él debía tomar completa responsabilidad por sus acciones. Nadie más podía reparar su vida más que él. Entonces exclamó: "Si es así, ¡entonces nadie más que yo es responsable!".
Luego, él se sentó en el suelo, puso su cara entre sus rodillas y lloró con tanta emoción que su alma se fue de este mundo, Una voz Celestial declaró: Rab Elazar ben Dordaya ha sido aceptado para la vida Eterna".

¿QUÉ PUEDO HACER YO?
Si nos damos cuenta de que hemos hecho algo mal, tenemos que tomar esta gran enseñanza con nosotros (sin culpar, racionalizar, sin excusas). Sepamos que la puerta de la Teshubá SIEMPRE está abierta.
Busquemos el perdón, hablando con humildad, dejando de lado la arrogancia y las excusas, y dando el primer paso al disculparnos sinceramente.
Prueba esto: "Te fallé, y soy responsable por ello. Espero mejorar y ser más sabio en el futuro. Por favor perdóname. Lo siento". Hshem está esperando tu teshubá, El confía en que puedes mejorar.

¿SABÍAS QUÉ?
Elazar ben Dordaya mereció el título tanto de rabino como de maestro. Él nos enseñó el poder de la responsabilidad y de la Teshubá (retorno).