Para leer en la mesa de shabat: Ojo por Ojo

Había una persona que acostumbraba a viajar a lo de Rav Zusha de Anípoli para darle dinero de “rescate” a cambio de que rece para que se le cumplan sus pedidos.
Una vez fue a visitar a Rav Zusha y no lo encontró en su casa. Le preguntó a la esposa de Rav Zusha dónde estaba, y ella le respondió que se había ido a visitar a su Rabino, el Maguid de Mezeritch.
Exclamó el sorprendido visitante: ¿Qué? ¿Acaso el Rabí tiene su propio Rabí? Y pensando para sí se dijo: iré entonces yo también a visitar a su Gran Rabí.
Viajó a lo del “Maguid de Mezeritch”, entró a su cuarto, le dio el “dinero de rescate” y retornó a su casa.
Sin embargo, a partir de aquel día sus negocios comenzaron a empeorar, hasta que finalmente perdió todos sus bienes.
Su esposa lo atormentaba increpándole: ¿por qué abandonaste a tu Rabino? Debes viajar a lo de tu antiguo Rabino Rev Zusha, y pedirle que rece por tu salvación.
Decidió hacerle caso a lo que dijo su esposa y viajó a lo de Rev Zusha.
Al llegar a la ciudad de Anípoli, entró con Rev Zusha y le contó todo lo que le había sucedido. Luego de relatarle su situación le dijo así: Todo el tiempo que venía con usted, me continuaba enriqueciendo día a día, más luego de comenzar a visitar a su sagrado Rabino, me fui empobreciendo hasta que quedé prácticamente en la ruina. ¿Acaso es justo me haya sucedido lo que me sucedió, después que fue usted mismo quién me dijo que su Rabino era mucho más grande que usted?
Le contestó Rev Zusha diciéndole: Te voy a explicar. Por supuesto que mi Rabino es miles de veces más elevado que yo, y justamente por eso te sucedió lo que te sucedió. Todo el tiempo que dabas a alguien simple como Rev Zusha, el Santo Bendito Sea se comportaba contigo de la misma manera y te daba sin discriminarte en relación a otras personas. Sin embargo, cuando comenzaste a buscar a personas más importantes que yo para darles, del cielo decidieron discriminarte también a ti, y entregarle el dinero a personas que son más importantes que tú …