Para leer en la mesa de shabat: El Sabio y los Mercaderes

Una vez navegaba hacia un país lejano, una embarcación cargada de mercaderías valiosas: telas, frutos de Israel, aceites, perfumes, alfombras, tapices, alhajas y piedras preciosas. Durante la travesía los comerciantes comentaban sobre lo que llevaban a destino para ver quien tenía la mercadería más valiosa y redituable. Pero había un pasajero que estaba apartado leyendo con mucho interés un libro.
Curiosos le consultaron:-¿Dónde está tu mercadería?.¿Dónde la guardas?
El hombre que era un Rabí, les dijo: - La llevo conmigo, escondida. Mi mercadería es mucho más importante y valiosa que la vuestra.
-Muestranos! dijeron los mercaderes.
- Cuando llegue el momento lo haré con mucho gusto, dijo el Rab.
Los hombres revisaron todo el barco y no pudieron encontrar la valiosa mercadería
-No tienes nada! No sabemos de que te vanaglorias!
Pasados unos días la nave fue asaltada por piratas que se llevaron todo lo que encontraron.
Al llegar a tierra firme los mercaderes no tenían lo que vender, por lo tanto les faltaba dinero para comer.
El Rab. se dirigió al Beit Kneset para orar y estudiar Torá.
Varios fieles se acercaron a él para darle la bienvenida, conocerlo y hacerle preguntas.
Despues de escucharon supieron que era un sabio de la Torá, lo invitaron a sus casas, le dieron regalos y le pidieron que sea el rabino de la ciudad. El Rab. aceptó gustoso la propuesta, le dieron una casa y lo acompañaron a ella formando un cortejo a su alrededor.
Mientras tanto los comerciantes hambrientos y apesadumbrados se hallaban en la calle, sin que nadie se apiadara de ellos. 
Al verlo los mercaderes le dijeron: - Por favor, ayúdanos! Sabes que antes éramos ricos y por culpa de los piratas no tenemos nada. Pídele al pueblo un pedazo de pan para nosotros!
El Rabí sonrió y dijo: -Ahora ven que mi mercadería es mejor que la vuestra!
La Torá que yo he estudiado es el mejor tesoro, que llevo escondidoen mimente.
Ningún ladrón puede quitármelo y gracias a él, me han honrado y favorecido.
Pero no se preocupen, yo pediré por ustedes y los ayudarán.
Fuente: Basadoen Ialkut Shimoni- Perashá Truma.