Para leer en la mesa de shabat: Un rabino que sepa menos

En una ciudad, los directivos de la comunidad querían muchísimo que el Rabino de Slonim fuera su guía, pero el presidente, que era un ignorante, se oponía puesto que tenía miedo de que la figura del Rabino lo opacara y nadie lo tamaría más en cuenta.
Parece- dijo el Rabino- que ustedes buscan un Rabino, que sepa menos que tú, pero en este momento no lo podrás consegir en ninguna parte.
Fuente: Anécdotas talmúdicas y de rabinos famosos. Dr. Simón Moguilevsky.