CÓDIGO 40: KORAJ - DISCUSIONES

ARCHIVO PERSONAL:
Miembro de la tribu de Leví / Hijo de Yitzhar / Primo de Moshé

APRENDIZAJE APLICADO EN LA ACTUALIDAD:
Koraj se encontraba enfermo de celos y envidia contra Moshé y Aharón, la razón es que el se consideraba digno de recibir mas que un puesto importante viniendo de la tribu de Leví, además de ser primogénito, rico, inteligente y estudioso.
Su frustración lo orilló a formar un grupo de seguidores a quienes les decía falsas conspiraciones contra Moshé y Aharón, atrajo así a 250 seguidores, humillando públicamente a Moshé y Aharón, alegando entre otras acusaciones que buscan estos robar al pueblo.
Mientras estos ataques eran contra Moshé, el aguantó, pero cuando la falta de respeto fue hacia el honor de la Torá; Moshé no lo toleró y le pide a Hshem que con una manifestación única castigue a estos rebeldes.
En ese momento la tierra se abre, traga a Koraj, Datan y Aviram junto con sus familiares y pertenencias. Ese fue el fin de Koraj en la tierra. En el cielo salieron voces diciendo “Moshé es verdad y su Torá es verdadera”.

¿QUÉ PUEDO HACER YO?
Hshem quiere que tengamos un propio criterio, que desarrollemos nuestras propias ideas y creencias. La Torá no se interpone a las controversias, de hecho la Guemará está basada en discusiones. La clave está en que en ellas se busque la verdad, se busque crecer, en vez de tratar de demostrar quién tiene la razón, o ya sea cualquier interés disfrazado.
La discusión constructiva permite escuchar los diferentes puntos de vista por medio del dialogo, logrando conseguir claridad.
Al momento que le damos entrada al sentimiento dejamos de luchar por nuestro ideal para luchar por nuestro orgullo, es ahí donde entra el riego de convertir un debate o discusión en una discordia. Tratemos de reconocer cuando el orgullo está de por medio, y recordar que lo común en las discordias es que tristemente todos perdemos.

¿SABÍAS QUÉ?
Los 3 hijos de Koraj no murieron, ya que hicieron Teshuvá de corazón, escribieron el perek de Tehilim 45 y una shirá.