Para leer en la mesa de shabat: Oidos sordos a la malidicencia

Si alguien escucha algo impropio, que coloque sus dedos en sus oídos y no siga escuchando. 
Rabí Eliezer dijo:"¿Por qué los dedos del hombre son puntiagudos?.Para que los pueda colocar en los oídos cuando escucha palabras falaces."En la Casa de Estudios de Rabí Ishamael se estudió lo siguiente:“¿Por qué el oído es duro y el lóbulo es blando? Para que cuando se escuche alguna maledicencia, se pueda doblar el lóbulo en el oído y evitar escuchar lo que no se debe.
Fuente:Anécdotas Talmúdicas y de Rabinos Famosos-Tratado Ketuvot 5