Tehilim 40: Enojo (Capítulo 64)

"Ocúltame de la banda de los malechores, del tumulto de los que obran
iniquidad, que han afilado como espada su lengua, prepararon sus flechas de cosas amargas, para disparar desde las ocultaciones al inocente repentinamente le dipararán y no habrán de temer" (64:3,4,5).
Nuestros sabios nos enseñan que el verdadero carácter de una persona sale a relucir cuando se encuentra enojado. Las palabras que podemos usar en esos momentos pueden lastimar y dejar marcas profundas que repercuten en la vida del otro. El Tener autodisciplina aún
estando molestos o enojados muestra cuanto valor le da la persona a lo que la Torá le pide en su trabajo personal, y sobre el control que tenemos en nuestro hablar.




REFERENICA: EL Rey David recitó este versículo proféticamente para su descendiente Daniel, quien fue traicionado por los consejeros del Rey Darius, causando que el Rey le pierda el cariño y admiración mandándolo a la jaula de los leones. D"s protegió Daniel y milagrosamente salió de ahí sin un rasguño.