Tehilim 40: Perdón (Capítulo 51)

"D"s, mis labios ábrelos (al perdonarme). Y mi boca contará tus alabanzas.
Rashi nos explica que cuando el Rey David quería sentirse digno  de cantar alabanzas al Creador, primero pedía perdón por sus pecados. Este verso es el que recitamos como introducción al rezo llamado "Amida", por medio de este nosotros también pedimos perdón a Hshem por nuestros errores y de esta manera podemos seguir con los rezos.
Este verso nos ayuda a crear consciencia de cuan afortunados somos al tener el poder del habla, increíble como, milagrosamente se conectan automáticamente nuestros pensamientos se convierten en palabras sin tener que hacer una programación o algún esfuerzo directamente a la boca, a la lengua a los labios. Aprendemos el órden correcto para conectarnos con nuestro Creador y antepongamos el perdón a nuestros rezos, apreciando el maravilloso regalo y usémoslo de la manera correcta. 

REFERENCIA: En este capítulo el Rey David pide perdón después que el profeta Natán le reclama por sus actos (por casarse con Batsheva), que aunque no se condideran pecados, no eran aptos para la altura del Rey David.