Para leer y reflexionar: El Talmudista y su ropa

Había un joven talmudista pobre, que se casó con la hija de un rico comerciantes. Antes del matrimonio, el padre de la novia compró nuevas ropas a su yerno, muy elegantes, y le ordenó que se las pusiera en el futuro.
Pasaron algunos años, y según las costumbres de aquella época, la joven pareja vivía en la casa del padre de la esposa. Entretanto el joven progresó mucho en sus estudios, mientras su mujer ayudaba en el negocio a su padres.
Todos estaban muy felices y contentos, hasta que un buen día el joven marido buscando algo en un armario, encontró un paquete. Por curiosidad, lo sacó y decidió abrirlo. Para su sorpresa vio que eran sus ropas viejas, con las cuales llegó a la casa del suegro.
Le cayó muy mal el hallazgo y esperó hasta que su suegro llegara al hogar para contarle, como había encontrado sus ropas antiguas y pedirle explicaciones.
El suegro le contestó: "Con buena intención guardé tus ropas gastadas, para que no olvidaras de dónde has venido y siempre estés atento con los necesitados, quienes no tienen la suerte de cambiar frecuentemente sus ropas".
Fuente: Veghazi.





 

 


 

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