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PRESTAR Y TOMAR PRESTADO, SON TEMAS DE MUCHO CUIDADO

El tema de prestar objetos o bienes, es una gran Mitzvá, y tiene su origen en la gran cualidad de la Benevolencia. Como está escrito en la Guemará (Maséjet Sucá 49.): "Para dar Tzedaká (caridad), la persona necesita hacerlo con su dinero. Pero para prodigarle favores, puede hacerlo tanto con su dinero como con su cuerpo". Rash"í agrega al respecto: "el empréstito (comercial), se hace prestando dinero, y el favor, prestando objetos y utensillos. De aquí que prestar (cualquier cosa), es una Mitzvá”.
Mucho más grande es la Mitzvá cuando lo que se presta puede ser utilizado para ganar dinero, o para que sirva como medio de subsistencia. ¡Seguro que es esto una gran cosa! Porque el que presta está cumpliendo lo que está escrito en le Pasuk "Cuando caiga tu hermano y te extienda su mano, lo reforzarás" (Vayikrá XXV).
El cumplimietno de la Mitzvá de Jésed (La Beneficiencia), se encuentra al alcance de todo Yehudí. Porque se puede beneficiar al prójimo con cosas muy sencillas, como con un poco de harina, de azúcar, o prestando algún utensilio de la casa. Y figura en la Guemará que es más grave el castigo que la persona recibirá por no haber ayudado a su compañero a teñir sus prendas de blanco, que por negarse a teñir de celeste. ¿Porqué? Porque no cualquiera puede teñir de celeste, pues esa tintura es muy cara y difícil de conseguir. Pero la tintura blanca es muy barata y sencilla, y el que niega teñir de blanco, es porque definitivamente no quiere ayudar. Lo mismo sucede en nuestro caso: Cuando la persona tenga que rendir cuentas delante del Eterno, no le van a reclamar por no haber prestado a su compañero los cien dinares que necesitaba para vivir, sino que le van a decir por que no aportó ni siquiera una pequeña cantidad que le hubiera servido al necesitado para alivianarlo de sus pesares. Con cosas baratas y sencillas, cualquier persona puede ayudar al prójimo. Si viene un hombre rico y pide algo simple prestado, se lo daremos. ¡Mucho más cuando se trata de un pobre, pues si no le damos lo que nos pidió, es probable que no tenga absolutamente nada con qué vivir!
Hay quienes se niegan a prestar (aun teniendo lo qué prestar), por el solo hecho de que están inmersos en esa mala cualidad de no querer desprenderse ni un momento de lo suyo; les duele que otra gente usen o posean sus cosas. ¡Qué actitud tan detestable, ésa, que Nuestros Jajamim tanto condenan!. 
Hay quienes no tienen esa cualidad tan mala de no prestar, pero igual se niegan a prestar sus cosas a los demás. Y lo hacen por pereza, o por desidia; porque no saben que prestar es una Mitzvá tan grande y necesaria para la convivencia de Nuestro Pueblo. Y se pierden de disfrutar de una Mitzvá tan grande, y no gozan de la Luz que emana de dicha acción. Si conocieran la dimensión y el valor incalculable de la cualidad del Jésed, no dejarían por ningún motivo que se les escape la posibilidad de cumplir con esa Mitzvá y estarían felices y contentos de que Hashem les envió la ocasión de poder beneficiar al prójimo.
Y todo lo que dijimos anteriormente, es en relación a prestar objetos o utensilios con un limitado valor material. ¡Ni hablar cuando se trata de prestar Libros Sagrados, con los cuales se puede hacer un favor que dure hasta la eternidad!. Lo que está escrito en el Tehilim: "Abundancia y la riqueza en su casa, y la caridad por siempre se mantiene", está dicho sobre aquél que escribe Libros Sagrados para orientar a los demás, o sobre el que presta esa clase de libros. Esa Mitzvá contribuye a mantener la Torá vigente y su recompensa es que Hshem lo colme de Berajá (Bendición) infinitamente.
Hay quienes se niegan a prestar sus cosas, no por avaricia, ni por desidia, sino porque encierran dentro de si un odio o rencor hacia quien les pidió el préstamo, y ése es el peor de todos los motivos que se han expuesto, porque se transgrede la prohibición de "No te vengarás ni sentirás rencor hacia (cualquiera de) los Hijos de Tu Pueblo". (Vayikrá XIX 18). En estos casos, la persona debe pensar que del Creador ninguna venganza ni castigo. Más aún: esta persona siguió viviendo con bienestar y felicidad, aun sin merecerlo.
Y ésa es la verdadera intención del Pasuk que mencionábamos anteriormente, y que concluye con las palabras: "y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Soy Hshem (el que dice esto)". Con esto, Hshem le dice a la persona: "Condúcete con tu prójimo como Yo me conduzco contigo y con todo el mundo, por que Yo no tomo venganza de los que se rebelan hacia Mí". Como está escrito: "Porque Benevolente Soy - dice Hshem -, no me vengaré jamás". (Irmiyé lIl 13).

Y ahora nos referimos al que pide prestado:

Es necesario saber que no se deben cambiar las pautas por las que fue prestado el objeto solicitado. Si una persona recibió un objeto prestado, y el dueño le advirtió que le dé solamente un determinado uso, no se puede darle otro uso que el que fue estipulado. Si le da otro uso, el que pidió prestado merece llamarse ladrón. Lo mismo sucede si se utiliza más tiempo o se le da más uso del que fue acordado de préstamo, sino robo. La misma regla se aplica sobre el que tomó prestado un objeto, lo presta a otro, aún cuando no hayan concluido los días de préstamo; no hace falta decir que la falta es mucho más grave cuando ya venció ese plazo.
Hay que regresar el objeto prestado, justo en el momento que venza el plazo del préstamo, y ni un instante después. Lamentablemente hay mucha gente que no se cuida de esto, y les da pereza ir a la casa de la persona que les prestó el objeto. A veces (si se demora la devolución), hasta el mismo que prestó, se olvida a quién prestó, y tiene que ir casa por casa, o uno por uno, para buscar su objeto.
Por eso, el que se quiere librar de muchos problemas, que se apresure en devolver lo que pidió, antes de que venza el plazo, porque cada instante que pasa, es considerada una seria falta.

                                                            (Ahabat Jésed XXll)


DE LAS LUMINARIAS DE NUESTRO PUEBLO


Rabí Ezrá Hamui, Ab Bet Din (Supremo Juez) de la ciudad de Jálab (Alepo, Siria), era uno de los personajes más prominentes de su época. Aparte de su erudición en el ámbito de la Torá, era conocido por su sabiduría en los temas mundanos y su aptitud para lograr la armonía entre la persona y su semejante. Su sagacidad cobró fama en toda la ciudad, y muchos Yehudim acudían a él para solucionar sus problemas. Y hasta los Goyim (gentiles) recurrían a sus consejos, y lo llamaban respetuosamente "el Rab de los Judíos".
El vecino de Rabí Ezrá, un honorable árabe, llegó un día a su casa después de haber bebido copiosamente. Estaba muy sediento y ansioso de tomar una buena taza de café acompañada de un Ca-ke (rosca árabe). -
¡Prepárame la cafetera! - le ordenó a su esposa apenas entró -iY rápido! . Porque si no está listo el café antes de que me acabe el Ca-ke, ¡te divorcio!
La pobre mujer se esmeró todo lo que pudo para preparar el café, pero el hornillo estaba frío, y las brasas no podían calentar el agua tan rápido. El marido acabó de comer su Ca-ke, y exclamó furioso:
- ¡Estás divorciada! ¡Estás divorciada! ¡Estás divorciada!
Lo que, según la ley del Islam, es suficiente para que el matrimonio se disuelva inmediatamente.
Al día siguiente la sobriedad volvió a reinar en el árabe, y se arrepintió amargamente de lo que había hecho intempestivamente el día anterior. Pero lo hecho, hecho está, y no se puede remediar, porque según la ley del Islam si ya se divorció, no puede volver a casarse con la misma mujer. Salió corriendo a entrevistarse con el Shej (pastor espiritual musulmán) para que le diga cómo puede hacer para regresar con su anterior esposa. Después de pensarlo un poco, el Shej dictaminó que no existe ninguna posibilidad de que el matrimonio vuelva a consumarse, toda vez que la mujer no cumplió con la orden de su marido de prepararle el café antes de que termine su Ca-ke. Fue con el Ka'di (otra clase de pastor) y tampoco él le encontró salida a su problema.
- Se me ocurre una idea: - les dijo el árabe al Shej y al Ka'di - Vayamos con "el Rab de los judíos". Es un hombre sumamente sabio. Quizás él podrá darme la solución.
Rabí Ezrá escuchó con atención la exposición de aquel hombre, y luego se dirigió a él:
- Dime, - le preguntó - ¿El Ca-ke que tenías en la mano, era seco y duro, o húmedo y suave?
- Seco y duro. Y por eso tenía tanta necesidad de tomar algo – se justificó el árabe -.
- Si es así, ve al lugar donde lo comiste - le indico Rabí Ezrá -, y fíjate si quedaron algunas migajas del Ca-ke. Fueron los tres, intrigados y regresaron con la extraña información:
- Sí. Hay migajas del Ca-ke de ayer en la casa...
- Entonces, he de decirte que tu divorcio carece de validez - declaró· Rabí Ezrá -. Porque la condición que habías puesto para divorciarte fue que el café esté listo antes de que te acabes el Ca-ke iY las migajas demuestran que el Ca-ke aún no lo acabaste. Esa mujer sigue siendo tu legítima esposa – concluyó -. Los tres árabes presentes se miraron asombrados, admirando la inteligencia del Jajam. Luego, exclamaron a coro:
-¡Dichoso el pueblo que cuenta con Conductores como éste!

                                                                (Jajmé Aram Sobá 207)
                                                            Extraído de Hamaor Tomo 1 y 3.

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Meguilat Esther

1. La persona debe abandonar el estudio de Torá para escuchar la lectura de la Meguila en congregación, es por ello que si un grupo de hombres tiene una clase fija de Torá en una casa, e incluso son diez y podrían leer la Meguila ahí con minian, de todas forma deben ir al bet hakneset a escuchar la Meguila para cumplir con el concepto de "Berob am hadarat melej" (Con un pueblo numeroso hay honor al Rey (Hshem)), incluso si la clase fija de Torá que se dictaría debiera ser suspendida. Es más, aquel que tiene un minian fijo en su casa debe ir de todas formas al bet hakneset para escuchar la Meguila en público. (Shuljan Aruj y Mishna Brura 687,2)
2. Pese a lo anterior, los participantes de los batei knesiot pequeños –aunque sean pocos los asistentes-, no necesitan ir a los batei knesiot grandes adonde hay muchas personas para escuchar la Meguila, sino que cada persona puede escuchar la Meguila en el bet hakneset donde acostumbra a rezar. (Mishna Brura y Shaar Hatsiun ahí)


Entendiendo la Historia


בִּשְׁנַת שָׁלוֹשׁ לְמָלְכוֹ - en el tercer año de su reinado, años en los que gobernó con fuerza y potencia, quiso demostrar a todos que no dependía de la voluntad y el consentimiento del pueblo para reinar sobre él, para lo queעָשָׂה מִשְׁתֶּה לְכָל שָׂרָיו וַעֲבָדָיו, - hizo un banquete para todos sus ministros y sirvientes, en el festín sentó )delante de él) primero de todo a חֵיל פָּרַס וּמָדַי,- el ejército de Persia y Medea que fueron los primeros cercanos a él ya que fue el primer lugar que gobernó, detrás de ellos sentó aהַפַּרְתְּמִים וְשָׂרֵי הַמְּדִינוֹת - los gobernadores y príncipes de los estados quienes gobernaban en sus países לְפָנָיו,- ante él, al sentarlos más lejos de él que a los soldados del ejército de Medea y Persia, dándole mayores honores a estos últimos a pesar de que realmente son jerárquicamente menos importantes que los gobernantes, demostraba que para él los gobernantes de los países no tenían ninguna relevancia ni poder, queriendo resaltar de esta manera públicamente que él no necesita del consentimiento de ellos para gobernar, sino que gobierna sobre todos por la fuerza de su ejército con gran potencia y valentía, y de ser necesario en contra de la voluntad de todos.
Para aumentar en demostraciones que su reinado era de poder ilimitado utilizó del tesoro real para su fiesta. בְּהַרְאֹתוֹ אֶת עֹשֶׁר כְּבוֹד מַלְכוּתוֹ, - para demostrar la honra de la riqueza de su reinado le demostró a todos que él se enaltece con la riqueza del tesoro real como lo hace con su riqueza personal, y no considera al tesoro real patrimonio exclusivo del pueblo, ya que de ser así no tendría ninguna gloria de él, וְאֶת יְקָר תִּפְאֶרֶת גְּדוּלָּתוֹ, - y la magnificencia de la belleza de su grandeza dignos de un gran rey como él, que reina sobre cantidad de pueblos. Estas demostraciones no las hizo por un periodo corto de tiempo sino por el contrario יָמִים רַבִּים, שְׁמוֹנִים וּמְאַת יוֹם. – muchos días, ciento ochenta días.
וּבִמְלוֹאת הַיָּמִים הָאֵלֶּה – y al concluir esos días, al concluir los días de la fiesta que realizó para sus cercanos, ministros y gobernantes quiso volver a demostrar que el poder de su trono es ilimitado, y que los ministros y gobernantes del reinado no tienen ninguna importancia superior a la de la gente común del pueblo, ya que todos respecto al rey son considerados como sus esclavos, por ello עָשָׂה הַמֶּלֶךְ לְכָל הָעָם הַנִּמְצְאִים בְּשׁוּשַׁן הַבִּירָה, לְמִגָּדוֹל וְעַד קָטָן, מִשְׁתֶּה שִׁבְעַת יָמִים, - hizo el rey para toda la gente del pueblo que se encontraba en Shushan la capital, desde los más nobles hasta los más simples, un banquete durante siete días, la hizo para demostrar que todos son iguales ante sus ojos בַּחֲצַר גִּנַּת בִּיתַן הַמֶּלֶךְ, - en el patio del jardín de la casilla real que era un lugar exclusivo para los ministros del reinado, donde generalmente la gente del pueblo no tenía permiso para ingresar, pero Ajashverosh realizó allí su fiesta donde estaba todo el pueblo invitados, demostrando que tanto el más importante como el menos son iguales ante sus ojos, porque todos son sus esclavos.
Esta fiesta se realizó con una increíble riqueza, haciéndose allí carpas de cortinas חוּר - blancas- כַּרְפַּס verdes, וּתְכֵלֶת, - y celestes, אָחוּז – unidas esas cortinas de las carpas con בְּחַבְלֵי בוּץ וְאַרְגָּמָן, - con cuerdas de lino y de lana color púrpura y atadas עַל גְּלִילֵי כֶסֶף -sobre varillas de plata וְעַמּוּדֵי שֵׁשׁ , - y columnas de mármol, dentro de las carpas había מִטּוֹת זָהָב וָכֶסֶף, - sillones-camas de oro y plata עַל רִצְפַת בַּהַט וָשֵׁשׁ וְדַר וְסֹחָרֶת - sobre un piso de mármol verde y blanco, de nácar y mármol ónix todo tipo de piedras preciosas.
וְהַשְׁקוֹת - y convidaban de beber a los invitados vino בִּכְלֵי זָהָב, - en utensilios de oro, וְכֵלִים מִכֵּלִים שׁוֹנִים-y utensilios de distintos utensilios había delante de cada uno y uno, copas, vasos y demás recipientes, de manera que no tenía que tomar uno el utensilio del otro, y no precisamente por escasez de vino, sino que por el contrario había וְיֵין מַלְכוּת רָב, כְּיַד הַמֶּלֶךְ – vino real en abundancia, como acostumbra a haber en la mano del rey.
וְהַשְּׁתִיָּה כַדָּת אֵין אֹנֵס,- y la forma de beber como debe de ser, sin forzamiento, porque en los lugares donde hay pocos utensilios obligan a los invitados a terminar de tomar rápido para liberar esos utensilios, pero allí por cuanto que había abundancia de utensilios cada uno bebía de la manera que deseaba. E incluso que en los buenos modales de Persia se honra a los grandes a beber antes de los pequeños allí no se hizo así, - כִּי כֵן יִסַּד הַמֶּלֶךְ עַל כָּל רַב בֵּיתוֹ porque así fundamento el rey a toda altedad de su reinado ceder sus honores לַעֲשׂוֹת- para poder hacer כִּרְצוֹן אִישׁ וָאִישׁ, la voluntad de cada persona y persona que cada uno beba de acuerdo a su voluntad, en el momento que lo desee.
Luego de hacer Ajashverosh todos esos esfuerzos para demostrar que el poder de su reinado es ilimitado, sospechó que quizás todavía hay quien piense que solo consiguió alcanzar el reinado por su esposa Vashti quien heredó el trono de Nebujadnetzar rey de Babel, y de ser así debería reinar con un poder limitado a las voluntades del pueblo y no podría gobernar sobre ellos sin límites, a continuación, será relatado sus planes de como demostrar que la realidad no era así. 

Fuente:  Shtey Halachot Beyom Jaguim. 
Agradecemos a Periodismo Kosher la foto cedida. 

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Toda persona está obligada a escuchar la lectura de la Meguilá en Purim, ya sean hombres o mujeres. A pesar de que las mujeres están exentas de las mitzvot positivas que dependen del tiempo (mitzvot ahasee shehaazman grama), en este caso es distinto ya que ellas también fueron parte del milagro de Purim, dado que el decreto de exterminio también fue dicho sobre ellas. Además de lo anterior, se acostumbra a llevar a los menores que ya llegaron a la edad de jinuj (educación para el cumplimiento de las mitzvot) a participar de la lectura de la Meguilá. (Shuljan Aruj y Mishna Brura 689,1)
La Meguilá debe leerse en dos oportunidades: en la noche de Purim y al día siguiente. El horario en la noche comienza con la salida de las estrellas ("tseet hakojabim") y termina con el despunte del alba ("alot hashajar"), y durante el día comienza con la salida de sol ("netz hajama") y termina con la puesta de sol. Sin embargo, si la persona escuchó la Meguilá a partir de "alot hashajar" (que es antes del "netz hajama") a posteriori cumplió con su obligación. La Meguila es leída dos veces para recordar que cuando el milagro de Purim aconteció, los judíos imploraron y rezaron a Hshem tanto en la noche como en el día. (Shuljan Aruj y Mishna Brura 687,1)



Meguilat Esther


La historia de Meguilat Esther sucedió en los setenta años de exilio que sufrió el pueblo de Israel entre la destrucción del primer Beit Hamikdash hasta la reconstrucción del segundo, antes de reunirse el pueblo para subir nuevamente a la tierra de Israel para la reconstrucción del Santo Templo en Jerusalén. El mismo Mordejai Hayehudi fue exiliado de la tierra de Israel en esa época, y también regresó con la reconstrucción del segundo Gran Templo, y fué uno de los ciento veinte grandes sabios que conformaban la “Kneset Hagdola” (Gran Cogreso - agrupación de los ciento veinte más grandes sabios de Israel).
Para entender el contenido de lo sucedido en esta historia es importante saber que en esos años había dos estilos de gobiernos monárquicos, el primero era la monarquía donde el rey era elegido por el pueblo, mientras que en el segundo se establecía a sí mismo como rey por la fuerza en contra de la voluntad del pueblo (autoritarismo). De estas dos formas se desprendían diferentes características significativas:
En la forma que el pueblo elegía al rey:
a. La monarquía estaba subyugada al pueblo, lo que limitaba el poder del rey y su gobierno. En este sistema generalmente el rey debía jurar en el momento que se lo coronaba que iba a respetar las leyes y las formalidades del país en cuestión.
b. El rey era considerado como un servidor del pueblo, y su función era la de luchar en las guerras y preocuparse en satisfacer todas las necesidades del pueblo al que representaba, mientras que los miembros del pueblo se subyugaban a él únicamente en su obligación de pagar impuestos.
c. Los tesoros del reinado no eran propiedad privada del rey, sino que eran propiedad pública del pueblo y utilizados exclusivamente para satisfacer sus necesidades.
d. El rey no tenía la potestad de decretar resoluciones públicas y generales de acuerdo a su pensamiento, sino solamente por medio de consultas con los ministros y consejeros del reinado.
e. El mismo rey estaba subyugado a las leyes estables del país en cuestión, y no tenía permiso de transgredirlas.
f. El rey no tenía la potestad de cambiar la ciudad capital del reinado, sino que se sentaba en el trono de los reyes que lo precedieron, en la ciudad ya establecida como la capital de esa monarquía.
A diferencia de ello en la monarquía autoritaria era todo distinto:
a. El rey establecía los “limites” del poder de su gobierno, y el pueblo no podía limitarlo en absoluto.
b. El pueblo estaba subyugado al rey, y eran considerados como sus esclavos en todo asunto, mientras que el rey no se subyugaba al pueblo en absoluto.
c. Los tesoros del reinado pertenecían al rey, y no al pueblo.
d. El rey tenía la potestad de pronunciar decretos de acuerdo a su voluntad, sin tener que consultarse con los ministros ni con los consejeros del reinado.
e. El mismo rey era el que establecía las leyes del reinado, y no estaba subyugado a ninguna de las leyes preexistentes.
f. El rey podía cambiar la capital de la monarquía de acuerdo a su deseo personal, y establecerla donde él deseaba.
Después de conocer la existencia de estos dos sistemas monárquicos y entender las diferencias entre ellos, podemos entender los sucesos que precedieron la historia de la Meguilat Esther.
Antes del reinado del rey Ajashverosh, Babel gobernaba sobre todo el mundo. Al principio, Ajashverosh era una persona común, que gracias a su gran riqueza llegó a reinar sobre Medea y Persia, para posteriormente conquistar todo el mundo por la fuerza. Para que su reinado se perpetúe en el tiempo tomó por esposa a Vashti que era descendiente de Nebujadnetzar, rey de Babel, consiguiendo poseer la combinación de los dos sistemas monárquicos, el autoritario por medio de las conquistas de sus guerras y el del pueblo al tomar por esposa a la heredera del trono. En conclusión, su reinado era apropiado tanto por herencia del trono del reinado de los Babilónicos por intermedio de su esposa Vashti, como también por las conquistas de guerra.

Entendiendo la historia
וַיְהִי בִּימֵי אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ - Aconteció en los días de Ajashverosh (Asuero) No lo titula "rey" ya que en aquellos días todavía era conocido Ajashverosh como una persona común del pueblo, antes de alcanzar cualquier poder real, de un momento a otro creció su poder y su grandeza, y todos supieron que אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ הוּא – él es Ajashverosh הַמֹּלֵךְ מֵהֹדּוּ וְעַד כּוּשׁ,-quien reina desde la India y hasta Etiopíaשֶׁבַע וְעֶשְׂרִים וּמֵאָה מְדִינָה, - 127 estados, y no conquistó paulatinamente un país tras otro país, ya que de haber sido así, hubiese dicho que al principio reinó sobre tal país y después sobre tal para solo al final reinar sobre todo el mundo, sino que de un momento a otro, de una sola vez se transformó de una persona común y corriente a ser rey del mundo.
בַּיָּמִים הָהֵם, - en aquellos días, inmediatamente en el comienzo de su gobierno se fortaleció para establecer un reinado de poder ilimitado, atreviéndose a cambiar la tradicional capital del reinado que había sido hasta entonces Babel,כְּשֶׁבֶת הַמֶּלֶךְ אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ עַל כִּסֵּא מַלְכוּתוֹ אֲשֶׁר בְּשׁוּשַׁן הַבִּירָה, al sentarse el Rey Ajashverosh sobre el trono de su reinado que estaba en Shushan, la capital, de esa manera demostró el gran poderío de su reinado, que no temía de la opinión del pueblo que quizás se enojasen de su decisión de cambiar la capital del reinado de Babel a Paras, y también su gran orgullo ya que generalmente una persona normal que alcanza la grandeza y el poder, su honor es sentarse en el trono de los grandes reyes que lo precedieron, pero él quiso demostrar que no necesita ser relacionado a los reyes anteriores, sino que su intención era establecer su propio reinado con un trono nuevo con capital en la ciudad de Shushan. De esa manera quería demostrar a todos que él no gobernaba sobre ellos por su elección y subyugado a su voluntad y consentimiento, sino que por su mano dura y fortaleza, por lo que estaba en su potestad de gobernar sobre ellos de acuerdo a un sistema monárquico de poder ilimitado. 

Fuente:  Shtey Halachot Beyom Jaguim. 
Agradecemos a Periodismo Kosher la foto cedida.
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 PARA TI SOLAMENTE
¿Por qué fueron dichos los Diez Mandamientos en número singular de la segunda persona? ("Yo Soy Tu Hashem..." "No Tendrás..." "No Robarás...")
Para que cada uno del Am Israel haga de cuenta como si fuera que es el único habitante en la tierra, sin nadie que lo acompañe. Y su Torá y sus Mitzvot mantienen el mundo de manera tal, que si no la estudia y no la cumple, se destruiría, pues no hay otro que lo haga en su lugar. (Y sabemos que sin Torá y Mitzvot, el mundo no tiene razón de existir.)
Por lo tanto, no debe la persona apoyarse en los que estudian permanentemente en la Yeshivá, pues cada quien debe preocuparse individualmente por sí mismo, sin pensar que el mundo es juzgado según la mayoría, y como ésta es meritoria, puede uno pecar...

                                                                                            (Hameir) 

NO LE FUE DADO AL AM ISRAEL EL SHABAT, SINO PARA QUE SE OCUPEN DE LA TORÁ EN ÉL

Está escrito en el libro "Meam Loez" (Shemot 514), que no fue por obra de la casualidad que la Torá fue entregada en el día Shabat. El motivo (Uno de ellos.) es para decirnos que el día más apropiado para el estudio de la Torá es el Shabat, pues en él la persona debe dedicarse a dicha Mitzvá más de lo que lo hace en el resto de los días de la semana, al encontrarse libre de sus ocupaciones cotidianas. Tenemos, entonces, que la verdadera Santificación del Shabat no es mediante lecturas de textos ajenos, sino con la investigación de Nuestras Sagradas Escrituras. Por eso mencionamos en la Amidá de Shabat: "Que se regocije Moshé con su regalo..." En Shabat, Moshé siente una inmensa alegría, pues en ese día fue entregada la Torá por su intermedio. Y esto es lo que la persona debe anhelar cada Shabat, día cuya luz ilumina toda la semana. Como está escrito en la Perashá Bereshit (11 3): "Y Bendijo D"s al día séptimo..." Se entiende de aquí que el Shabat encierra una Berajá (Bendición) para todo el mundo. Y no hay Berajá más grandiosa que la Torá, de la cual la persona vive y adquiere su 0lam Habá (Mundo Venidero). Por eso no hubo día más indicado para la entrega de la Torá que el Shabat . Está escrito en el cuarto Mandamiento: "Seis días trabajarás... y el día séptimo es para Hashem, Tu D"s."
Explica el Rabí Obadiá Seforno: "Seis días trabajarás..." - Lo que necesites para vivir el momento... y el día séptimo es para Hshem." - Estudiar, enseñar, cuidar y cumplir (la Torá, por siempre).
¿A qué se parece esto? A aquél que va por un camino oscuro; empapado por la lluvia; temblando de frío; hambriento y sediento... y llega de repente a una cálida posada, llena de luz y de buena comida. Se quita sus mojadas ropas; se viste otras limpias y secas; come y descansa plácidamente, hasta que se siente renovado y con fuerzas para proseguir su camino.
Así debe resultar para todo Yehudi el Shabat: un alto en el camino de las actividades diarias.
Una reconfortante reposición de fuerzas espirituales, luego de los ajetreos de la semana. Una descarga de las tensiones y preocupaciones acumuladas. Un reposo que permita momentos de reflexión al calor de la Torá, para continuar la semana próxima con nuevos bríos.
A propósito de esto, escribe el Ben lsh Jay (Hakdamá Le-Shemot Shaná Sheniá): Dicen los Grandes Rabinos Cabalistas, que los resultados de las actividades espirituales del estudio de la Torá realizada en Shabat, son mil veces más productivos que las realizadas en los demás días de la semana.

                                                                           (Recopilado por Hamaor)
                                                                         Extraído de Hamaor Tomo 1.

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ES PREFERIBLE ESTAR SOLO QUE... 

"Y fue cuando envió Paró al pueblo (de Israel). Y no lo Condujo Hshem por el camino de los Pelishtim (filisteos)..." (Shemot XIII 17).
Cuando el Am Israel salió de Mitzraim (Egipto), Hshem tenía dos opciones por dónde conducirlos hacia su destino: por el camino de los Pelishtim o por medio del desierto. Y ambas alternativas tenían sus respectivas ventajas y desventajas.
El aspecto negativo que presentaba el camino de los Pelishtim era que, si bien atravesando una tierra habitada los hebreos tendrían cómo y con qué alimentarse, como contrapartida, se encontrarían otra vez en un lugar impuro moral y espiritualmente, igual al que lograron escapar recientemente. ¿Y quién podría garantizar que rodeados de semejante ambiente, van a querer seguir viajando hacia el monte de Sinaí para recibir la Torá?
Por el otro lado, la problemática que muestra una travesía por medio del desierto es preclara: allí, como su nombre lo indica, no existen personas que puedan mal influenciar con sus ideologías paganas al Pueblo Judío. Pero en un terreno árido, cruel e inclemente, ¿Cómo harían todos los Yehudim para subsistir?
Finalmente, Hshem decidió que es preferible llevarlos por un camino libre de impurezas, aunque se trate de un desierto, con tal de que no tengan el más mínimo contacto con los Pelishtim, por el peligro que acarrea todo lo malo que éstos puedan enseñar al Am Israel.
Mas sigue en pie la pregunta: ¿De qué van a vivir, entonces? Hshem se vio "obligado" a brindarles un milagro extraordinario, nunca visto antes ni después, como la caída diaria del Man, nada más que para que el Pueblo de Israel no regrese al grado de bajeza del que tanto le costó salir.
Lo antedicho es una evidente respuesta a aquéllos que se plantean la disyuntiva de abandonar los pocos valores espirituales que poseen para dejarse llevar por sus instintos materialistas, con el fin de conseguir Parnasá (sustento). Si para los millones de seres que integraban el Am Israel, Hshem hizo bajar el Man, Pan de los Ángeles, cuánto más y más una simple comida podrá proveer a quien cuide Sus Mitzvot, Sus Leyes y Su Torá...


                                                                (Jafetz Jaim Al Hatorá - Beshalaj)

CONFIANZA CIEGA 

Inmediatamente después del cruce del mar, Hshem le dice a Su Pueblo: "Y será cuando escuchéis la Voz de Hshem Vuestro D-os, y haréis lo correcto a Sus Ojos, y oiréis sus Preceptos y cuidaréis Sus Leyes, entonces, todas las enfermedades que envié a (vuestros enemigos de) Egipto, no recaerán sobre ti. Porque Yo soy Hshem. Tu Médico" (Shemot XV 27).
El Meharsh"a explica este Pasuk de la siguiente manera: Cuando una persona acude al doctor, éste le receta determinada medicina y le da indicaciones respecto a su alimentación; esto debe comer y esto no. Y a todo, el paciente obedece, sin dudar ni preguntar. Y no obstante ignorar cómo surge efecto la medicina sobre la parte afectada de su organismo, el paciente confía en el médico, porque considera a éste mucho más experto y sabio que él, y realmente sabe lo que hace.
Así sucede con los males espirituales. El Gran médico: Nuestro Creador, nos indicó un orden de cumplimiento de Leyes y Preceptos, que contribuirán para el perfeccionamiento del alma. Y aunque nosotros no tenemos idea de cómo tal y cual Mitzvá incide en nuestra elevación espiritual, de todos modos acatamos Sus Ordenanzas, conscientes de que Él, y solamente Él, conoce las falencias humanas y cómo solucionarlas.
Y esto es lo que está en la Torá: "Si escucharéis la voz de Hshem Vuestro D"s, y haréis lo correcto a Sus Ojos...", aunque a tus propios ojos no aparezca como correcto; aunque a algunas Mitzvot las veas como acciones sin sentido, pero "oiréis (obedeceréis) Sus Mitzvot y cuidaréis Sus Leyes", a pesar de no entenderlas, entonces recibirás como recompensa que "todas las enfermedades que envié a Egipto, no recaerán sobre ti".
Y si preguntases: ¿Cómo es posible que se le pida a alguien que acate indicaciones que no entienda sus motivos? La respuesta será: ¡Porque Yo Soy Tu Médico! Así como tú escuchas y acatas las indicaciones de tu médico sin preguntarle, porque te apoyas en su sabiduría y tú no entiendes nada de medicina, del mismo modo Hshem es el único que sabe de las verdaderas fallas de la persona, y cómo componerlas...

                                                                           (Najal Kidumín – Beshalaj)
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Este Shabat 11 de febrero del 2017 es llamado de``Shabat Shirah '' Shabat músical" y la perashá consta de cinco agradecimientos:

1) Shirat Hayam.
La razón es la lectura de la Parashat Beshalaj, en la cual está escrita la canción que cantó Bnei Israel después de cruzar el Mar Rojo.
El pueblo, junto con Moshé Rabenu, dieron las gracias al milagro que ocurrió cuando las aguas se separaron y dejaron pasar.
Todos juntos cantaron con fuerte inspiración Divina, sus almas alcanzaron el más alto estado de exaltación; sus corazones se convirtieron en fuentes desbordantes de Torá.
Ninguna criatura nunca va a cantar una canción a D"s más hermosa que esta. La  recitamos diariamente en las oraciones de la mañana.
La prueba de la resurrección de los muertos.
Esta canción comienza con la introducción: "Az Yashir" ", "y cantarán, diciendo" que utiliza el verbo en tiempo futuro, en lugar de escribir cantó en el pasado. Es precisamente con esta palabra que la Torá nos enseña el concepto de Tejiat Hametim, la resurrección de los muertos. Hshem traerá de vuelta a los fallecidos en la venida de Mashiaj, y luego, Moisés y Bene Israel cantarán en el futuro, una vez más, las obras de Hshem.

2) La recompensa de las aves.
En la víspera de Shabat Shirah, se acostumbra a esparcir pan fuera de las casas, con el fin de alimentar a las aves en el barrio.
La razón se debe a que algunos Ieudim con la intención de difamar a Moshé, pusieron en las primeras horas de la madrugada, su porción de man de Shabat que había caído del cielo el viernes. Así todo el mundo pensaría que el man cayó en Shabat y no como Moshé anunció. Esto haría que Moshé pase por mentiroso.
Las aves se dieron cuenta de la situación y se comieron todo el man, cuando la gente se despertó no había más nada. Sólo el gorgeo de los pequeños grandes héroes de barriga llena! Que Jesed!!!!

3) La canción de Miriam.
Miriam Haneviá la profetisa, se aleja del campamento, con las mujeres, bailan y cantan al son de panderetas una canción de agradecimiento a Hshem por todas las maravillas que hizo.
De donde tenían panderetas en el desierto? Ella las trajo desde Mitzraim porque sabía que Hshem iba a realizar muchos milagros.

4) Los perros.
Los perros también hicieron un favor para  Am Israel.
Cuando salieron de Egipto no ladraron, se quedaron en silencio,
Acto que era en contra su naturaleza, impidiendo así que los egipcios corriesen detrás de los Ieudim.
Fueron recompensados ​​con una mitzvá que está escrita en la Torá que ordena que toda la carne nebelá, inadecuada conforme a las leyes de shjitá, sean arrojadas a los perros.

5) Los burros.
Los burros cargaron los tesoros que los Iehudim que llevaron por orden de Hshem en la salida de Egipto. Como premio obtuvo la mitzva de Pidión Rechem Chamor (el único animal no kasher con este privilegio).
Como vemos, Hashem no deja ninguna criatura sin ganar su recompensa. ¿¿¿Y nosotros??? ¿Cómo estamos en agradecimientos a Hashem y las personas?
¡Ojalá siempre tengamos palabras y canciones de agradecimiento a nuestro Padre Celestial!
Solo Bat Israel agradece Kenes Lashon por el informe y la imagen enviados.

 
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Es una Gran Segulá para obtener “Parnasá” el pronunciar la Perasha HaMan hoy martes 7 de febrero del 2016, antes de “Shabat Shirá"
Bendición antes de la lectura de Parashat HaMán:
Que sea tu voluntad Hshem nuestro D"os, y D"os de nuestros padres, que Tú envíes la Parnasá (el sustento) para todo tu pueblo; para la Casa de Israel, para mi sustento y para el sustento de todos los miembros de mi familia. Que obtengamos Parnasá con facilidad y no con dolor, con honor y no con vergüenza, de una manera permitida y no de una manera prohibida, para que así podamos realizar Tu servicio y estudiar Tu Torá. Y así como Tú sustentaste a nuestros antepasados con el Man, en el desierto en una tierra árida y desolada, hazlo también con nosotros, por el Honor de Tu Nombre Sagrado. Amén.
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